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 ¿Y fueron felices para siemrpe? - Capitulo 4 Continuación 
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Cabo
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Registrado: Jue Mar 25, 2010 9:40 pm
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Nota ¿Y fueron felices para siemrpe? - Capitulo 4 Continuación
LISA
Decidí ir a trabajar pese a las recomendaciones tanto de Max como de Miriya de que me quedara en su casa y descansara, pero no les hice caso. Yo necesitaba hacer algo si quería evitar que la tristeza y el dolor me invadieran por completo. Si me quedaba allí sentada pensando me iba a morir de pena. Y trabajar siempre había sido mi manera de lidiar con la pena, con el dolor y los problemas, ¿qué mas podía hacer ahora? Ahora que me invadía este dolor tan grande, por otro lado me necesitaban, el consejo interestelar, el SDF-5 y Jack me necesitaban, ahora más que nunca y yo tenía que ir a trabajar.
Evite a Rick todo el día, me pasee por todas las instalaciones del comando central para no cruzarme con él y había tenido éxito. Trabaje cuanto pude y cuando ya no tenía nada más que hacer me quede sentada allí en mi oficina, pero me sentía cansada, cansada de estar aquí, con miedo de que Rick me encontrara y por primera vez en mucho tiempo cansada de trabajar.
Finalmente me decidí a salir de mi oficina, salir del comando central e irme nuevamente sola en mi Jeep y manejar sin dirección.
Me encontré de pronto fuera del jeep mirando el acantilado y sintiendo el frío viento contra mi cara, que parecía congelar las lagrimas que corrían por mis mejillas.
Imágenes de mi vida en el sdf-1 venían a mi, recuerdos no de Rick, ni de las aventuras que habíamos vivido juntos en esa nave, no. Los recuerdos que venían a mi eran de mis amigas, de las chicas del puente, Kim, Sammie, Vannesa y por supuesto Claudia y el capitán Gloval. Mis amigas, las mejores amigas que he tenido, las amigas que dieron su vida porque creían que yo tenia una oportunidad, por que pensaron que podía llegar a ser feliz. Y el capitán Gloval, la figura paterna que me he esforzado en seguir y en honrar a lo largo de mi carrera militar.
Los momentos en el puente, cuando me forzaron a abordar la cápsula de escape, hicieron que las lagrimas comenzaran a fluir nuevamente, tal como lo hacían cuando las veía a través de la ventanilla de la cápsula, abrazadas mirándome ir. La ultima vez que las vi, la ultima vez que vi a mis mejores amigas y al hombre que quería como si fuera mi padre. Pensé y no pude contener los sollozos, mientras me cuestionaba
¿Valió la pena que las chicas dieran su vida?, ¿Había valido la pena que se sacrificaran para que yo fuera feliz? y ante los sollozos y el frío viento del invierno que golpeaba mi rostro y dejaba escapar algunos cabellos de mi moño, me daba cuenta que mis amigas, a las que más he querido, habían dado su vida por nada, que la felicidad en mi vida solo había sido un espejismo, una mentira.
Y el dolor se agolpo en mi pecho, sentía como si me apuñalaran el corazón, como si me apretaran la garganta impidiéndome respirar, yo había sido la culpable de la perdida de la vida de mis mejores amigas, habían dado la vida por nada. Comencé a cuestionarme que hubiese pasado si yo hubiese renunciado al ejercito como lo tenía planeado, sino hubiese ido a ver a Rick, sino hubiese abordado la cápsula de escape, pensé en todo lo que la vida les prometía a mis amigas y que yo les había arrebatado.
Pero de pronto me sacó de mis pensamientos el sonido de mi celular, supongo que llevaba unos cuantos segundos sonando, pero era solo ahora que yo me había percatado. Lo tomé en mis manos y mire el visor antes de contestar y su nombre apareció allí, me fue difícil por unos momentos ver el nombre a causa de las lagrimas que hacían borrosa mi visión, pero allí estaba Rick, Rick me estaba llamando, deje que es celular sonara hasta que se calló, pero solo volvió a sonar segundos después y estaba claro que seguiría llamando hasta que contestara. El solo ver su nombre allí en la pequeña pantalla, me dolía, hacía que el dolor en mi pecho fuera aun más grande y como una forma de alejar el dolor tome el celular y lo tire con fuerza por el abismo, viendo atentamente cada movimiento que hacia el celular hasta que se estrello en el fondo del precipicio, en medio de rocas puntiagudas y dejo de sonar.
Fue en ese preciso instante en que me pregunte si al fondo de ese abismo no estaría la calma que necesitaba, sí en ese fondo, si allí junto a las rocas en que terminaba no se apagaría mi dolor, tal como lo había hecho el sonido del celular. Apagar este dolor que me ahogaba, que me asfixiaba y con cada lagrima que se escapaba de mis ojos mis pies se acercaban mas al abismo y yo me sentía mas atraída por él. El viento subia con más fuerza desde el borde del avismo y hacia volar las lagrimas que caía por mis mejillas. En lo unico que pensaba era en calmar el dolor que sentía, no sentía otra cosa que dolor y contemplaba el avismo, de pié allí en el mismo borde, hasta que de pronto una voz a lo lejos y como una alucinación llego a mis oidos y me hizo retroceder unos pasos, pero siempre mirando al avismo, entonces escuche con más claridad
-mamá- gritaba Roy que venía corriendo en mi dirección, apresuradamente me sequé las lagrimas, respire hondo y ahogue los sollozos, luego me volteé para mirarlo
-mamá aquí estas, sabía que te encontraría aquí- dijo Roy con una sonrisa cuando llegó a mi lado. El sol seponía a nuestras espaldas y el cabello alocado de mi hijo revoloteaba al viento
-¿cómo sabías que estaría aquí?- dije con voz debil
-siempre te gusto venir aca, cuando con papá saliamos a volar tú siemrpe venias a escribir aca- dijo Roy me miro más de cerca -¿qué sucede mamá porque estabas llorando?-
-por nada Roy- traté de evitarlo y volví a mirar en dirección al abismo, pero esta vez mire los bosques que se extendían a lo lejos y donde estaban las ruinas del SDF-1
-no me mientas mamá, pase a la casa y no encontré nada tuyo allí, se que peleaste con papá y que te fuiste de la casa- dijo Roy y suavemente puso una de sus manos en mi hombro derecho
-no lloraba por eso, lloraba porque recordé aquí a las amigas que dieron su vida en esa nave para que yo fuera feliz - dije y no pude evitar quebrarme, pero contuve el llanto, tomé aire y continúe - tienes razón Roy, con tu padre no estamos en nuestro mejor momento y creo que es mejor para los dos que nos alejemos por un tiempo para pensar las cosas, por eso me fui-
-¿tiene que ver con esa mujer no es cierto?- preguntó Roy, serio, sin rodeos
-¿por qué dices eso?-
-porque tú y papá estaban nerviosos desde que ella apareció-
-Roy- dije un poco molesta temiendo que hubiese entrado en nuestras mentes
-no es lo crees mamá, no hay que ser síquico para descubrir que esa mujer te incomodaba y que papá se ponía muy nervioso cuando ella parecía y también sé de los rumores que habían en Tirol-
No sabía que contestarle, si decirle la verdad u ocultársela
-Mamá dime la verdad ¿qué hizo papá para que te fueras de la casa? ¿para que estés así tan triste?- me preguntó Roy con sus ojos llenos de preocupación, de tristeza exigiéndome la verdad. Respire hondo y saqué fuerzas de algún lugar escondido
-yo no sé Roy,no sé si quiera contarte- dije con miedo
-pero mamá, ya estoy grande no necesito que me protejas como cuando era niño-
-no quisiera contarte esto, pero supongo que tú tienes todo el derecho de enterarte -di una pausa para volver a respirar -y definitivamente creo que es mejor que te enteres por mi que por terceras personas-
-¿qué sucedió?- me preguntó finalmente Roy tomándome suavemente la mano
-yo....me fui de la casa porque- di una leve pausa y aleje la mirada de los ojos de Roy -descubrí a tu padre en una aventura con Graham- dije esto ultimo entrecortadamente , con pena al ver como el rostro de Roy cambiaba con cada palabra que decía, podía sentir como la imagen de su padre se desmoronaba y me reproche a mi misma por tener que haberle dicho la verdad, una mentira hubiese sido mucho menos dañina. Roy se quedó allí mirándome, perplejo, pestañeando de vez en cuando. Tomé su rostro en mis manos -Roy escucha, Rick es tu padre y como todas las parejas nosotros tenemos problemas , pero ellos no tienen nada que ver contigo, Rick es humano y todos cometemos errores, pero tú eres tan importante para él como lo eres para mí, no dejes que lo que pase entre él y yo, afecte tú relación con él- Roy me miro y tomo mis manos con delicadeza y las alejo de su rostro
-no puedo creer que lo defiendas- dijo voz debilitada
-no lo estoy defendiendo, solo no quiero que juzgues a tu padre, es un problema de los dos, que lamentablemente te afecta, pero creo que solo él y yo podemos resolver-
-aún lo amas ¿no es así? Por eso lo defiendes-
-el amor no se acaba de un día para otro Roy- dije suavemente
-¿cómo pudo hacerte esto? ¿y con ella? Pero so tiene mi edad- decía Roy enojado paseándose de un lado a otro
-Roy- dije y tome sus manos entre las mias -Roy, tu padre cometió un error, un error que no debe afectar tu relación con él-
-pero mamá él..- decía Roy pero lo interrumpi
-él nada, es tú padre Roy y a pesar de todo tú le debes respeto, Rick puede que este dudando de su amor por mi pero siempre te querrá a ti -dije y tomé el rostro de Roy entre mis manos y lo mire a los ojos, sus ojos al igual que los míos estaban cristalinos por las lagrimas -no te quiero escuchar juzgándolo Roy, eres su hijo y tu cariño por él no debe depender de lo que pase entre tu padre y yo-
-yo no soy tan bueno como tú mama, yo no sé si pueda...- Roy solo apartó la vista de mi y miro al suelo
-lamento tanto haber tenido que decirte esto, yo.... me duele verte así, es mi culpa no debí decirte la verdad-
-mamá no digas eso, nada de esto es tú culpa- dijo Roy dulcemente
-no lo sé, es solo que no quiero verte peleado con tú padre, él te quiere mucho y eso jamás va a cambiar así como tú cariño por él no debe cambiar tampoco, es tu padre Roy y no quiero que hagas o digas algo de lo que después te puedas arrepentir-
-yo no tengo tu calma, lo que hizo... yo...- decía Roy, yo tomé su rostro entre mis manos
-hijo por favor no hagas juicios apresurados, piensa en todo lo bueno que ha sido tu padre, que esto no marque tu relación con él, él es tu padre, le debes respeto y yo se que lo quieres muchos, así como él y yo te queremos y eso nunca va a cambiar- dije y lo abracé, nos abrazamos durante largo rato, finalmente Roy se separo unos metros y dijo
-¿no tienes frío mamá? Porque yo me estoy congelando- preguntó frotando suavemente mis brazos
-pues si-
-¿qué te parece si nos vamos?-
-me parece una genial idea, ya casi no me siento las manos- dije y Roy me tomó enseguida las manos
-te quiero mucho mamá- dijo Roy y me volvió a abrazar
-yo también te quiero mucho amor- dije y las lagrimas se agolparon nuevamente en mis ojos, pero me contuve y cambié inmediatamente el tema -¿qué te parece si tú conduces?-
-genial, no me perdería una oportunidad de conducir tu gigantesco Jeep- dijo Roy y yo le pase enseguida las llaves y nos subimos al Jeep.

RICK
Había estado tratando hablar con Lisa toda la mañana, persiguiéndola por todas las instalaciones militares del comando, pero no había tenido suerte, tal como había sucedido ayer, Lisa se las había ingeniado para escaparse de mi.
Necesitaba encontrarla, explicarle lo sucedido, pedirle perdón y también necesitaba saber como estaba, imaginaba que Lisa estaría mal, pero no sabia que tan mal.
Era tarde, casi de noche ya, cuando mi ayudante me comunico que Lisa estaba en su oficina. No deje ni si quiera terminar de hablar a mi ayudante y salí corriendo en dirección a la oficina de Lisa, esta vez no la dejaría escapar, necesitaba verla como nunca antes lo había necesitado.
Llegue casi sin aliento a la oficina de Lisa y me encontré con dos hombres de la guardia de Lisa y a su ayudante Jenssen en el lobby de la oficina de Lisa
-¿esta en su oficina?- le pregunté a Jenssen y esta inmediatamente se puso de pié y me bloqueo el paso
-la almirante esta ocupada en estos momentos- me contestó ella seria
-necesito hablar con ella- dije tratando de seguir avanzando pero ella me bloqueó el paso nuevamente
-lo siento señor, la almirante no quiere hablar con usted, lo que tenga que decirle dígamelo a mi y yo le transmitiré la información a la almirante- dijo Jenssen moviéndose al mismo compás mío tratando de impedir mi avance
-teniente necesito hablar con ella, no con usted- dije un poco molesto
-lo siento almirante, no lo puedo dejar pasar, son mis ordenes- dijo Jenssen y se coloco justo en la puerta impidiendo totalmente mi paso
-teniente hágase a un lado por favor, por que voy a entrar a esa oficina le guste o no- dije ahora completamente enojado
-señor por favor no haga más difíciles las cosas, no me haga tener que sacarlo con guardia de la almirante- dijo ella casi en un suplica
-entonces no haga usted las cosas más difíciles y quítese de la puerta- le conteste
-no lo voy a dejar pasar almirante, lo siento- me contestó ahora Jenssen desafiante y segura. Yo estaba seguro de que ella no se movería de la puerta, si bien los soldados a mi me querían y se sentían identificados con mi persona, era a Lisa a quien respetaban y admiraban, y yo sabía que la lealtad de su personal hacia ella era algo con lo que yo no podía competir, Jenssen si era necesario moriría antes de dejarme entrar a la oficina de Lisa. Pero yo necesitaba ver a Lisa, mas que a nada en este mundo y si tenía que pasar por encima de la guardia de Lisa y por sobre Jenssen lo iba a hacer. Así que comencé a caminar hacia la puerta y cuando estuve frente a frente a Jenssen y a no más de unos centímetros de distancia le dije
-Quitese de la puerta Jenssen-
-guardias- dijo Jenssen y los dos guardias comenzaron a caminar hacía mi, yo trate de abrir la puerta de la oficina de Lisa, pero antes de que lograra algo los guardias me habían sujetado de los brazos y yo me encontraba forcejeando con ellos y gritándoles que me quitaran las manos de encima.
De pronto se abrió la puerta de la oficina y una Lisa molesta preguntó
-¿que rayos sucede aquí?- entonces me vio y se quedo en silencio mientras yo aún forcejeaba con los guardias y finalmente de dejo entrar a su oficina

LISA
Estaba revisando los protocolos de comando del sdf-5 y los últimos planes de la ceremonia de aterrizaje y abordaje de las tropas cuando sentí un gran alboroto fuera de mi oficina, escuche a Jenssen llamar a los guardias y entonces decidí ponerme de pié y abrir la puerta
Cuando la abrí me percate que era Rick quien estaba fuera de mi oficina, forcejeando con los guardias, quienes de acuerdo a lo que yo había ordenado no lo dejarían entrar a mi oficina.
No quería verlo, había huido de él todo el día, sabiendo que me estaba buscando, pero no podía dejar que los guardias lo sacaran a la fuerza, después de todo Rick era almirante y era alguien importante
-Esta bien Caroline, déjalo pasar- dije finalmente alejándome de la puerta
-¿esta segura señora?- me preguntó Caroline aun desde la puerta bloqueando la entrada de Rick
-si caroline- dije y ella se movió lentamente para darle paso a Rick, quien entró casi corriendo a la oficina y se quedo mirando a la puerta hasta que Caroline la cerró. Yo permanecí de pié detrás de mi escritorio, seria.
-Lisa necesitamos hablar- dijo finalmente Rick acercándoseme temerosamente
-¿de que podríamos tener que hablar?- pregunté evitándolo
-de nosotros- dijo Rick casi en un susurro
-¿de nosotros?- dije sarcásticamente -creo que eso dejó de existir en el momento en que te acostaste con Graham-
-necesito explicarte Lisa, lo que paso con Gra...- decía Rick antes de que lo interrumpiera, y mientras hablaba se acercaba a mi hasta el punto en que tuve que retroceder unos pasos para evitar que nos tocáramos
-¿qué me vas a explicar?- le conteste molesta, subiendo la voz -que estabas tan loco por Graham que no pudiste contenerte y te acostaste con ella en la sala de juntas ¿eso me vas a explicar?- dije y ahora era yo quien se acercaba a Rick, pero esta vez desafiante -o me vas a explicar que los mas de veinte años de matrimonio te importaron un bledo cuando la viste, o quizás que durante estos veinte años jamás has dejado de pensar en Graham y a la primera oportunidad que tuviste te le tiraste encima-
-Lisa las cosas no son así- articulo Rick dificultosamente
-¿a no? y entonces me puedes decir ¿como son?- dije y di una pausa -porque a mi las imágenes me parecieron bastante claras
-Lisa, yo...., esas imágenes no....- dijo Rick tratando de tomarme una mano
-ni lo intentes Rick- dije esquivandolo -me mentiste Rick, me mentiste descaradamente y en mi propia cara y no hay nada que puedas decir que cambie lo que paso- dije y la coraza de enfado que me había puesto estaba comenzando a desmoronarse, sentí nuevamente ese ardor en la garganta y el pecho oprimido
-sé que lo que hice estuvo mal, pero déjame explicarte, las cosas no son como las vistes en las imágenes-
-se perfectamente lo que me vas a decir Rick y no necesito tus explicaciones ni tus razones, las cosas son bastante claras para mi-
-Lisa solo escúchame- dijo Rick y me tomo por los hombros, antes de que yo pudiera evitarlo.
-Rick- dije y el dolor que me provocaba sentir sus manos, manos que habían sido de otra, en mi cuerpo se reflejo en mi voz y en mis acciones, porque me solté inmediatamente de sus manos -ya no queda nada que decir entre nosotros, vete por favor-
-pero Lisa- dijo Rick con una voz extraña en él
-solo vete- dije con la mirada pegada al suelo y caminando hacia la puerta, cuando estuve frente a ella tomé la manilla y la abrí -por favor vete- dije suplicando y tratando por todos los medios de contener las lagrimas. Rick me miro y se quedo paralizado unos instantes, hasta que finalmente comenzó a caminar hacia la puerta y salió de mi oficina con la cabeza gacha, evitando mi mirada y antes de cerrar la puerta volteó y me dijo -perdoname Lisa, jamás he querido hacerte daño-
Escuche sus palabras, pero estas se desvanecieron rápidamente, era como si no comprendiera su significado. Camine hasta mi escritorio y respire hondo antes de dejarme caer sobre mi silla, decidí ponerme a trabajar inmediatamente antes de comenzar a pensar en lo sucedido, a pensar en las palabras de Rick, pero mi intento fue fallido. No podía dejar de pensar en lo sucedido, no podía evitar pensar que Rick me necesitaba a su lado, pero no porque me amara, sino porque yo le daba estabilidad y comprensión, después de todo nunca hubo amor entre nosotros, concluí finalmente y tome los informes del sdf-5 rápidamente antes de que mi vista se hiciera más borrosa a causa de las lagrimas. Que se habían agolpado en mis ojos, pero que me había negado a dejar salir


Rick
volví caminado a mi oficina lentamente, por inercia, me sentía tan atontado, sentía que todo mi cuerpo me pesaba y me dolía. Me sentía como en trance, mis sentidos no me respondía, no veía, no escuchaba ni olía lo que estaba a mi alrededor, solo era capaz de escuchar las palabras que Lisa me había dicho, de ver sus ojos y de sentir el perfume de Lisa, pero todo lleno de un halo de tristeza. Sus ojos estaban más tristes de lo que jamás los había visto, su voz estaba tan cargada de lo dolor, el oírla fue como si me hubiesen desgarrado el corazón, hasta su perfume se sentía triste hoy.
¿como había sido capaz de hacerle tanto daño? me preguntaba una y otra vez, sentado en mi escritorio.
-hola Rick- dijo Max entrando a mi oficina, no sé si había golpeado la puerta o no, solo lo vi entrar
-max, amigo, no sabes el gusto que me da verte- dije poniéndome de pié y saludando a Max de un abrazo
-¿como estas?- me preguntó Max mientras se sentaba en un sillón frente a mi escritorio y yo me sentaba al lado suyo mirándolo
-mal, con Lisa tuvimos una pelea y las cosas están pésimo entre nosotros, de hecho no quiere ni verme - dije tratando de escucharme calmando mientras la desesperación se apoderaba de mi nuevamente haciéndome hablar apresuradamente
-¿qué esperabas que hiciera Rick?- dijo Max y lo quede mirando fijamente -no me mires así, se todo lo que paso, Lisa me contó porque se fue de la casa- dijo Max serio
-¿entonces tú sabes donde esta?- pregunte ansioso
-si, pero ese no es el punto-
-Max, sé que cometí un error, se que fui todo un imbécil, pero necesito hablar con Lisa, necesito explicarle que fue lo que paso- dije atragantándome con las palabras e inclinándome hacia Max casi en una suplica
-no creo que sea el momento Rick, Lisa necesita pensar, necesita calmarse un poco- dijo Max y dio una pausa y me miro con una mezcla de tristeza y enfado -esta muy mal Rick-
-lo sé, lo pude ver en sus ojos hoy traté de hablar con ella pero no me dejo, por eso es que necesito explicarle, hablar con ella y decirle que la amo, que me perdone-
-¿y me puedes decir que es lo que le vas a explicar?- me preguntó Max muy serio
-que lo que paso con Graham fue un error, que ella no significa nada para mi- dije poniéndome de pié y caminando en círculos alrededor de mi escritorio tratando de controlar mis emociones
-pues debiste pensarlo mejor antes de acostarte con ella ¿no lo crees?- me dijo Max siguiendome con la vista
-lo sé, pero no estaba pensando, escucha Max cometí un error y quiero enmendarlo, necesito que Lisa me perdone Max, yo sin ella ... - dije y no pude continuar, algo me apretó la garganta fuertemente. Sin Lisa no soy nada, sin ella no... no soy capaz de seguir adelante, pensé para mi
-se que estas enamorado de Lisa, pero debes darle un tiempo Rick, ella tiene que digerir lo sucedido ¿o caso crees que para ella fue muy fácil verte en un vídeo teniendo relaciones con esa mujer en la sala de juntas?-
-soy un bastardo Max, se que no me merezco a Lisa, que la he hecho sufrir más de lo que merece y estoy consciente de que esta vez puedo perderla para siempre, por eso necesito que me ayudes a recuperarla Max- dije tomando las manos de Max en un gesto de desesperación, necesitaba la ayuda de mi amigo. Si Lisa había hablado con él, era porque confiaba en él, porque lo escuchaba y eso era lo único que necesitaba ahora, que Lisa me escuchara
-escucha Rick, esa es una decisión que tiene que tomar Lisa y creo que nadie puede solucionar el problema más que ustedes dos- dijo Max soltándose de mis manos y esquivando mi mirada
-lo sé, lo sé, pero es que esta vez no se que hacer Max, esta vez me equivoque en grande y no se que hacer para traer a Lisa a mi lado nuevamente, ella es todo lo que tengo Max-
-pues vas a tener que esforzarte demasiado Rick, esta vez creo que heriste a Lisa más de la cuenta- dijo Max y dio una pausa y me quedo mirando fijamente -¿es que no entiendo como después de todo lo que has pasado con Lisa pudiste acostarte con Graham?- me preguntó Max con genuina curiosidad, sin reproches solo con curiosidad
-yo- dije y dio una pausa -perdí el control Max, me cegué al ver que esa joven estaba loca por mi y me deje llevar, no pensé en nada, en esas ocasiones solo, solo no me pude controlar- dije tomándome la cabeza entre las manos y evitando la mirada de Max, como si al tomar mi cabeza entre mis manos pudiera sacar de mi memoria las imágenes de mi aventura con Graham y así hacerla desaparecer
-¿esas ocasiones?- preguntó Max casi en un reproche -¿me estas diciendo que te acostaste con ella en más de una ocasión?
Agache aun más la cabeza y si era posible hundí más mi vista entre mis manos, podía sentir la mirada reprochante de Max y casi en un susurro conteste -Max fueron solo dos veces, pero la segunda..- traté de decir pero Max me interrumpió, estaba tan avergonzado que ni si quiera tenia fuerzas para hablar
-pero es que eres idiota Rick ¿o te haces?, por dios hombre si ya tienes casi sesenta años, ¿como no vas a ser capaz de controlarte un poco si quiera? si ya no tienes 18 años- dijo Max y se puso de pié y comenzó a caminar en mi oficina como tratando de apaciguar su ira -¿es que no has madurado nada en todo este tiempo? ¿Cómo pudiste hacerle esto a Lisa? ¿Como? después de todo lo que ella ha hecho por ti Rick-
-soy humano Max, cometo errores ¿qué quieres que haga?- contesté entre enojado y dolido. me dolían las palabras de Max porque tal como los disparos certeros de Max hacia a naves enemigas, sus palabras daban justo en mi punto débil, en las cosas que yo sabía había hecho mal
-que madures Rick, no puedes seguir comportándote con Lisa como lo hacías cuando estabas enamorado de Minmey. Ella es tu esposa, se supone que le juraste fidelidad, por dios Hombre, ¿es que acaso todos estos años con ella no han significado nada para ti?--claro que han significado mucho para mi Max, estos años con ella con sus cosas buenas y malas han sido los más felices de toda mi vida. Pero simplemente Graham me cegó ¿acaso me vas a decir que en estos años de matrimonio con Miriya nunca has mirado a otra mujer?- pregunte, tratando de buscar algún error en Max para no sentirme tan mal conmigo mismo
-nunca Rick, Jamás porque amo a Miriya, porque no necesito a nadie mas- me contestó Max enojado
-yo también amo a Lisa y nadie me importa mas que ella pero...- dije y me deje caer en la silla nuevamente, me sentía tan mal, tan idiota, me sentía como si fuese el peor ser humano del universo
-bueno ya lo hecho, hecho esta y el tiempo no se puede volver a tras- dijo Max y puso una mano en mi hombro
-creeme que si pudiese volver el tiempo atrás, nada de esto estaría sucediendo-
-pero no se puede Rick-
-ya lo sé- dije y me aleje de Max y mire por la ventana de mi oficina mientras me secaba las lagrimas que no quería que Max viera. Toda la frustración por lo imbécil que había sido creo que se expresaron en las lagrimas que sin previo aviso se dejaron caer
-Lisa no se puede enterar que te acostaste con Graham en mas de una ocasión- dijo Max serio
-claro que no, si lo hace entonces sí la perderé para siempre-
-si es que ya no la has perdido- dijo Max y se dejo caer en la silla en que había estado sentado
-necesito que me escuche Max, necesito que sepa todo lo que significa para mi- dije mirando esta vez a Max sin miedo de que viera mis ojos rojos y las lagrimas que se agolpaban en ellos
-dale un poco de tiempo Rick, Lisa esta muy dolida aún, yo..- dijo Max y dio una pausa -me partió el alma verla cuando fue a mi casa Rick-
-¿tan mal esta?- pregunté preocupado, deseando ser yo quien estuviese sufriendo y no Lisa, deseando golpearme a mi mismo por lo que había hecho
-¿que esperabas?-
-tengo miedo de dejar pasar mucho tiempo Max, tú conoces a Lisa puede que en este tiempo tome una determinación de la que más tarde se arrepienta, pero de la que no dará pie a tras-
-¿crees que quiera separarse?-
-estoy casi seguro Max- dije entrecortadamente cuando de pronto se abrió la puerta de mi oficina de par en par
-Roy hijo ¿qué haces aquí?- pregunté al ver a mi hijo entrar violentamente en mi oficina, aclarando mi voz, no quería que escuchara todo el dolor que reflejaba mi voz
-¿como pudiste?, ¿como pudiste traicionar a mamá?- dijo Roy hasta llegar donde estaba yo y entonces me miro con desprecio -¿como pudiste traicionarla con esa mujer? ¿con ella, pero si tiene casi mi edad?-
-Roy escucha- trate de decir
-¿que quieres que escuche? que perdiste el control, que ella te cego, a mi no vengas con eso- dijo Roy lleno de ira
-sera mejor que yo me vaya- dijo Max mientras caminaba hasta la puerta
-no tió Max soy yo quien se va, ya no tengo nada que hacer aquí en la oficina del almirante, no sé ni para que vine, nada de lo que pueda decir hara que lo perdone- dijo Roy con desprecio
-hijo- trate de articular en medio del dolor que me provocaban las palabras de Roy
-no me llames así, usted perdió todo el respeto que yo le tenía, de ahora en adelante para mi solo es el almirante Hunter, porque en estos momentos me avergüenzo de ser tu hijo- dijo Roy, me miro de reojo y se fue de la oficina con la misma violencia con que había entrado.
Me dejé caer en mi sillón, ya no me quedaban fuerzas, me cubrí el rostro con las manos y me quede paralizado, solo unos instantes después logre articular unas palabras
-tiene razón Max, no me merezco ni su perdón ni el perdón de Lisa, soy un bastardo- dije con la voz quebrada, tratando de contener las lagrimas y de hacerme a la idea de que por una estupidez había perdido a la mujer de mi vida y a mi hijo
-calma Rick, Roy es solo un muchacho, impulsivo como todos los jóvenes de su edad, veras que pronto cambia de parecer- dijo Max que puso una mano sobre mi hombro, por unos instantes y después se fue
En la soledad de mi oficina, me hundí más y más en mi arrepentimiento, en mi pena, ya no me quedaba nada, absolutamente nada.

Continuará........


Mar May 18, 2010 8:38 pm
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